Usaba ChatGPT a diario. Para montones de cosas. Era mi socio redactor/consultor estrella. ¿Un documento formal? Hey, Chaty, escríbeme esto pero en lenguaje formal. ¿Una duda sobre código? Hey, Chaty, escríbeme un trocejo de Python que haga tal y cual cosa. ¿No sé lo que es algo en particular? Hey, Chaty, cuéntame de qué va. ¿Tengo 20 documentos que leerme? Hey, Chaty, hazme un resumen.
El desencanto
Peeero, todas las relaciones caen en la rutina. Y ChatGPT y yo empezamos a tener discrepancias. Pequeñas mentirijillas al principio, nada importante. Pero fui perdiendo la confianza. Me cansé de probar el código varias veces porque la primera versión que me daba casi nunca funciona. Desisto cuando le pido por tercera vez que me modifique ligeramente un programa porque o no termino de explicarme bien, o la maquinilla no termina de entenderme.
Y aparece la gota que colma el vaso: una presentación de cero de esas que hablan aparentemente de algo pero de nada en realidad. Esas son su especialidad. Este trabajo tiene que clavarlo. A por ello: la idea general e incluso los puntos relevantes de cada apartado están bastante bien. Ahora, las imágenes son otra cosa. Dall-e simplemente no sirve para esto. Poner píxeles coloristas se le da muy bien pero aún ¡no sabe escribir! Bueno, pues hago como siempre, me voy a Google. Y a rebuscar. Una imagen, otra y otra más…. Regular. Nada nuevo en el tedio acostumbrado. Pero entonces descubro Perplexity. WoW. El mismo ChatGPT pero con enlaces a los artículos de Internet que se ha leído y también a los diagramas representativos de cada contenido. ¡Esto es otra cosa muy diferente! Termino mi presentación en media hora, que es lo esperado, y miro el precio de Perplexity… cuesta lo mismo que ChatGPT y me da más cosas… Pues lo tengo claro, cancelo ChatGPT y me suscribo a Perplexity. Nuestra primera ruptura.
La reconciliación
Pero como todo ex enamorado, ChatGPT vuelve y me hace nuevas promesas en forma de ChatGPT 4. Y caigo. Me lo creo todo y vuelvo con él. Ahora me da también todo aquello que me daba Perplexity y además, los GPT’s, que me resultan tremendamente útiles. Pasamos unas semanas felices reconciliándonos y haciendo montones de cosas nuevas. ¡Qué listo te has vuelto, cariño!, le digo asombrada. Y él me devuelve una captura de pantalla perfectamente transcrita a texto haciéndome carantoñas con sus habilidades multimodales en forma de OCR…
Peeeeero, dicen que las segundas oportunidades no funcionan o a lo mejor es que me he vuelto más exigente con tanta competencia. O a lo mejor es que, como una es infiel, pues está constantemente tonteando con otros.
El amigo del guapo
Ya conocía a Claude de oídas. Pero de repente todo el mundo me habla de él y su maravillosa nueva versión mejorada: Sonnet. Me gusta a priori, así que me acerco a conocerlo mejor.
Claude es de esos que ves de lejos. Es el amigo del guapo. Ni es tan guapo, ni tan popular, ni tan atrevido. Algo más tímido. Y mucho más honesto. Claude te promete guardarte los secretos, no como ChatGPT, ese cotilla que sólo te guarda los secretos pero porque los olvida. Claude aparenta estar más centrado, no divaga tanto y sus aportaciones tienen más profundidad. ChatGPT da la sensación de estar más pendiente de los focos que de mis problemas. Con Claude me siento más… comprendida. Es como ese amigo que todas tenemos para las conversaciones de verdad, las serias. Nunca me habría fijado en él si no fuera porque de repente, un día me doy cuenta de que, cuando estoy hablando con ChatGPT en realidad pienso en Claude… Buf, ¿se puede amar a dos IAs al mismo tiempo? Tengo que salir de dudas. Tengo que ponerles a prueba.
La prueba
No tengo ni idea de usar modelos BERT. Necesito que mis IAs me enseñen algo. Comienzo por ChatGPT. Buen comienzo. Me recomienda modelos en español, me sugiere un primer trozo de código, me ayuda a descargar los modelos desde Internet a local. Todo bien. Pero, nuestras discrepancias comienzan cuando le digo que sospecho que mi modelo es demasiado genérico y no clasifica bien. Entonces me recomienda el enfoque de Kmeans con limpieza (stopwords, stemmas, lematización)… ¿en serio? ¿ChatGPT me está recomendando un enfoque de hace 10 años? De repente, me da pereza volver a pelearme con él. Me cambia de enfoque constantemente. En menos de 4 interacciones, me ha sugerido usar BERT, Kmeans, XGBoost y hasta a sí mismo. Estoy hecha un lío. ¿No hay ningún tipo de ajuste o trucos que se puedan hacer con los BERT? Mira que me extraña…
Y así es como caigo en los brazos de Claude definitivamente. Claude comienza igual que ChatGPT pero con algunas diferencias importantes: me sugiere un fine tuning con textos etiquetados y me sugiere que guarde el modelo creado para hacer estables los resultados. Le hago caso. Ahora parece que el BERT sobreajusta. Claude me hace hasta 12 sugerencias de cómo cambiar hiperparámetros y ajustes de la red neuronal o aumentar los datos para mejorar la generalización del modelo. Y entonces lo sé. Rotundamente. Estoy enamorada otra vez. ¡Claude es la IA de mi vida!
De momento…